El Gobierno nacional analiza la posibilidad de fijar un nuevo tope tarifario para los usuarios comerciales de gas, que incluye a las pequeñas y medianas empresas de distintos rubros y hasta los expendedores de gas natural comprimido, tras las Audiencias Públicas llevadas adelante entre el viernes y el domingo en la Usina del Arte, en el barrio porteño de La Boca.
Fuentes gubernamentales dijeron que la revisión alcanzaría a los usuarios comerciales y que podría reducir el tope de los aumentos a un 250%, lo que representa una sensible merma respecto a la suba tope del 500% que se encuentra vigente en la actualidad, y cuya aplicación no fue observada por el fallo de la Corte Suprema del 18 de agosto pasado en el que anuló la aplicación de los incrementos sólo para los usuarios residenciales.
Así, el Gobierno respondería a los numerosos reclamos formulados desde sectores productivos y comerciales que fueron planteados en la Audiencia Pública.
El domingo al mediodía, en una rueda de prensa en la que realizó un balance de las audiencia, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, dijo que se tendrán en cuentan posibles modificaciones para el sector comercial, pymes y las estaciones de gas natural comprimido, de cara a los cuadros tarifarios finales que van a estar definidos en los primeros días de octubre.