Más allá del innovador lanzamiento gratuito vía iTunes, el grupo irlandés no armó un vehículo cualquiera para su marketing global, sino que está a la altura de sus grandes discos de rock.

Desde el título mismo, y hasta el detalle nada menor de su lanzamiento gratuito para cualquier usuario de iTunes, U2 no anduvo con pequeñeces al encarar su álbum de estudios número trece.

Por un lado, bautizarlo Songs of Innocence es una referencia directa a la antológica colección de poemas de William Blake, Songs of Innocence and of Experience. Algo grandioso y ambicioso, como U2, pero en absoluto casual, ya que se trata de un trabajo que está a la altura de los grandes discos de su carrera, y cuya temática es justamente sobre momentos de inocencia y descubrimiento en su carrera.

Por otra parte, el anuncio de descarga gratuita vía iTunes ya pasó las 2 millones de copias, sobre un universo de casi 500 millones de usuarios. Una cifra enorme para la industria discográfica actual, y que les reportó 77 millones de dólares por adelantado.

Lo más trascendente, sin embargo, va más allá de las anécdotas de forma, porque las once canciones demuestran que Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr están tan inspirados como en las mejores épocas de sus casi cuatro décadas de actividad.

Según se supo, la tarea no fue nada fácil. Grabaron y deshicieron varias veces el disco, cambiando de productores, de ciudades y de composiciones, hasta que finalmente hallaron la clave: canciones de inocencia, precisamente. Y un sonido armado junto a Danger Mouse (Gnarls Barkley, Broken Bells), Paul Epworth (Adele) y Ryan Tedder (One Republic).

El propio Bono provee las pistas precisas en un extenso texto con tipografía de vieja máquina de escribir, en el librito que viene junto a la descarga digital de los temas. Ahí relata unos “flashbacks” de su memoria, desde el primer recital que vio de los Ramones en Dublin, hasta la emoción de su primer viaje a Los Ángeles, detalles de la calle Cederwood donde se crió, y el dolor de presenciar la explosión de una bomba en 1974. Luego, con escuchar cada canción del disco, cada uno de esos recuerdos se ve reflejado cabalmente.

El tono autobiográfico es total, y a Bono, de 54 años, le sienta más que bien. Es una mirada evocativa con la nostalgia y madurez de parar la pelota y mirar el camino recorrido antes de seguir adelante. Simultáneamente, la música no es intimista ni pequeña, sino enorme, grandiosa y envolvente, como el U2 más apto para estadios olímpicos, con mucho rock de guitarras y también coros espectaculares.

La descarga gratuita vía iTunes ya pasó las 2 millones de copias.

A la hora de escribir las letras, Bono no se guardó nada, y hasta armó una descripción espeluznante sobre un cura pedófilo (“Sleep like a baby tonight”), justo antes de evocar a Joe Strummer en “This is where you can reach me now”.

De principio a fin, con grandes temas como “The Miracle of Joey Ramone”, “California (There is no end to love)”, “Song for someone”, “Iris (Hold me close)” y el final con “The troubles” (junto a Lykke Li en voz), Songs of Innocence sorprende por su desborde de convicción y fuerza. 

 

La ficha

 

Songs of innocence

Artista: U2.
Género: rock.
Sello: iTunes.
Año: 2014.
Muy bueno

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