“Cuando pensamos que no puede ir peor, el listón de la inmoralidad se hunde más”, dijo el secretario general del organismo que suspendió la ayuda.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, denunció el “repugnante, salvaje y aparentemente deliberado” ataque contra un convoy humanitario en Siria y exigió justicia.

“Los trabajadores humanitarios que entregaban ayuda eran héroes. Aquellos que les bombardearon son cobardes”, dijo Ban en su discurso de apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas.

“Justo cuando pensamos que no puede ir peor, el listón de la inmoralidad se hunde aún más”, añadió.

El diplomático recordó que la ONU se vio obligada a suspender sus acciones humanitarias como resultado del ataque, que golpeó a un convoy humanitario de Naciones Unidas y la Media Luna Roja Siria (SARC) en la región de Alepo, en el norte del país.

En el suceso murieron unos 20 civiles y al menos un empleado de la Media Luna Roja, según confirmó el Movimiento Internacional de la Cruz Roja.

El ataque ocurrió el mismo día en que el Gobierno sirio diera por terminada una tregua de siete días que había sido negociada por Estados Unidos y Rusia.

El ataque no fue reivindicado por nadie, aunque fuentes opositoras sobre el terreno indicaron que se trataría de un bombardeo, capacidad que ostenta el Ejército sirio o la Fuerza Aérea rusa, aliada del presidente Bashar al Assad.

Sin embargo, ambos ejércitos negaron rotundamente su vinculación.