Mañana, a las 7.05, los Pumas se enfrentarán con Australia, en Perth; tras la dura caída frente a Nueva Zelanda, el seleccionado buscará un rendimiento superior y el resultado positivo que persigue para mejorar su ranking

Para los Pumas , es tiempo de ir por la recuperación. El equipo argentino tendrá ante los Wallabies la posibilidad de sortear las tormentas que se pudieron haber desatado tras la dura caída ante los All Blacks. Fue una derrota que caló hondo en un plantel que ya no se conforma con buenos rendimientos. En la búsqueda de un resultado positivo, será la siempre impredecible Australia la próxima piedra en este camino. Mañana, a las 7.05 de nuestro país (transmite ESPN 2), se dará este cara a cara frente al rival del Sur al que más le ha ganado en la historia.

Lejos de esos “50 minutos” buenos disputados ante los All Blacks, los Pumas reconocen que hay aspectos en los que se jugó mal a lo largo de todo el encuentro, como la defensa. Y ése será el punto fundamental para revertir ante Australia. Pero también tendrán que prolongar su buen andar en la cancha la mayor cantidad de minutos posibles, así como encontrar en el banco de suplentes un recambio que le termine brindando mejores resultados. Si de eso hablamos, históricamente fueron los Wallabies el gran oponente ante el que se logró la mayor cantidad de victorias: 5 en 25 partidos. La última, bajo el ciclo de Daniel Hourcade, en 2014.

Tras una semana tranquila de trabajo en Perth, el entrenador delineó cuatro cambios. Las salidas por lesión de Juan Martín Hernández y de Guido Petti, con Santiago González Iglesias y Juan Manuel Leguizamón ( Ortega Desio pasará a la segunda línea) en sus lugares. Las otras dos variantes serán por cuestiones tácticas: Tomás Cubelli , que en la última temporada jugó en los Brumbies de Australia, irá por Martín Landajo -a las puertas de cumplir su partido número 60- y Lucas González Amorosino ingresa por Matías Orlando.

“Es un partido clave. si llegamos a ganar y pierde Sudáfrica, estaremos segundos y ése fue un objetivo que nos pusimos: ganar dos o tres partidos del Rugby Championship. Este es un año especial, es un año de ranking para el Mundial”, señaló González Amorosino, quien volverá a la titularidad tras el partido por el tercer puesto de los Pumas, en el último Mundial.

Los Pumas jugarán en el Perth Oval (Nib Stadium), que tiene capacidad para poco más de 20 mil personas. Con entradas desde los 15 dólares -tickets para chicos- hasta los 60 dólares, se disputará en un escenario tres veces más chico al que dvisitaron ante los All Blacks en la primera fecha del torneo, en Sydney. Lejos de las grandes urbes de Australia, Perth vive el rugby de una manera especial. El equipo de la región es Western Force, que hace diez años disputa el Super Rugby y nunca pudo ganarlo. Con una población que llega a las dos millones de personas, muchos se desentienden del encuentro que mañana se hará en la ciudad.

Pero más allá de lo que deba mejorar el seleccionado, Australia es un equipo, según señalan los jugadores argentinos, muy imprevisible. El estilo de juego y la calidad del plantel de los Wallabies es de temer para los Pumas. “Tienen un juego muy variado. Trataremos de presionarlos, ya que si juegan desde su campo, no tienen problemas en las formaciones fijas y cuentan con jugadores que ven muy bien la defensa rival”, evaluó Santiago González Iglesias.

El ex rugbier de Alumni tendrá su segundo partido como titular en el Rugby Championship, tras el que disputó en la primera caída ante los Springboks en 2014. “Las horas previas se viven distintas. Uno ahora participa en la estrategia del partido. Es diferente a entrar desde el banco, donde el partido ya está más desordenado”, analizó.

Si necesitaba algún condimento más el cotejo, se le suma la presencia de Mario Ledesma en el staff de Michael Cheika, como encargado del scrum, una formación tradicional y vital para los Pumas. Los propios jugadores remarcaron que su lugar en el cuerpo técnico será una complicación para esa instancia del juego argentino.

Con este escenario, la Argentina buscará recuperar la senda transitada en el inicio del torneo, antes de descarrilar ante Nueva Zelanda. “Nosotros ya no venimos más a competir y a hacer un buen papel, eso ya pasó. Venimos a ganar todos los partidos, más allá de que tengamos los pies sobre la tierra. Puntualmente ya conseguimos una victoria, pero tampoco hay que relajarse”, destacó Javier Ortega Desio, quien volverá a estar en el equipo inicial ante Australia.

Los Pumas buscarán volver a dejar la vara lo más alta posible para lo que vendrá. No sólo el final del Rugby Championship, sino un ranking que lo ayude para el sorteo del próximo Mundial. Esta vez el rival será Australia, aunque para el equipo argentino el principal adversario, el que deberá sortear en primer lugar, serán sus propias tormentas.(La Nación)

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