Las mujeres son las protagonistas este fin de semana largo en Rosario. Desde hoy y hasta el lunes, unas 70.000 asistirán en la ciudad santafecina al 31° Encuentro Nacional de Mujeres (ENM), que tendrá por objetivo debatir, compartir experiencias y consensuar acciones para frenar la violencia de género.

El ENM comenzaba hoy a las 10 en el emblemático Monumento a la Bandera, el mismo lugar donde el lunes concluirá la tradicional marcha, que recorrerá las calles y avenidas principales de la ciudad.

Durante el encuentro se debatirán 69 temáticas diferentes en los talleres que funcionarán en escuelas y facultades del centro de la ciudad, entre hoy y mañana. Habrá debates sobre violencia de género, aborto, trata; pero también sobre la relación de la mujer con el trabajo la tecnología y la salud. Luego se elaborarán conclusiones y por la noche del domingo se celebrará una peña.

Rosario es por tercera vez sede del ENM (las otras fueron en 1989 y 2003). Según informó la organización La Casa del Encuentro a este diario en base a estadísticas propias, en 2015 la provincia de Santa Fe fue la segunda con mayor cantidad de femicidios -23-, de los cuales 12 ocurrieron en Rosario. En lo que va de este año la tendencia se mantiene: hubo 13 femicidios a nivel provincial, de los cuales 6 ocurrieron en la ciudad portuaria.

“Según los datos del Observatorio de Femicidios que coordinamos, desde 2008 al 2015 en 2094 mujeres fueron víctimas a nivel nacional. Y Santa Fe siempre estuvo entre las primeras cinco. En mayo de 2015, en esa provincia hubo un femicidio emblemático en nuestro país, el de Chiara Páez, que dio lugar a la primera movilización del 3 de junio, donde miles de personas nos unimos para decir “Ni una menos”, reflexionó Ada Rico, coordinadora de La Casa del Encuentro, sobre el caso de la adolescente de 14 años que fue asesinada en Santa Fe, por su novio de 16.

En el 31º Encuentro Nacional de Mujeres, sus organizadoras esperan una concurrencia de más de 70 mil personas. Desde hace más de un mes no hay hoteles disponibles en Rosario, donde las escuelas públicas servirán de alojamiento para la enorme cantidad de mujeres que llegarán de todas las provincias y de otros países de la región. La capacidad de la ciudad colapsó para dar cobijo a participantes y nadie duda que la fisonomía de Rosario cambiará totalmente.

Muchas mujeres acuden en el marco de organizaciones sindicales, agrupaciones, o partidos políticos. Pero otras van de manera independiente, o en grupos de amigas.(La Nación)

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