La Policía de Córdoba rescató de sus padres a un bebé de un año y dos meses que tenía cocaína y cafeína en sangre y presentaba lesiones en su rostro.

El hecho ocurrió a fines de enero cuando un efectivo vio a una joven de 25 años en la peatonal del centro de Córdoba con un bebé en brazos en una actitud sospechosa.

Cuando observó el estado que presentaba el menor, se lo sacó de las manos y por orden del fiscal Rubén Caro, la mujer quedó detenida e imputada.

El menor, en tanto, fue trasladado al Hospital de Niños de Córdoba, donde se le realizaron los estudios correspondientes y se determinó que presentaba esas sustancias en su organismo.

Desde el centro de salud indicaron que el pequeño está fuera de peligro. La joven madre, por su parte, admitió que es adicta a las drogas.

Luego, la causa pasó a la fiscalía de Mercedes Balestrini, quien ordenó la internación de la mujer en un neuropisquiátrico e imputó también al padre del bebé.

En este contexto, el titular de la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia (Senaf) de Córdoba, José Piñero, dijo a Cadena 3: “Advertida por el Poder Judicial de la situación, la Senaf tomó una medida excepcional que fue ubicar a este niño dentro de la familia ampliada”.

Existen críticas por dejar a un menor con otros familiares cuando sus derechos fueron vulnerados por su familia más cercana, ya que se cuestiona si efectivamente esa víctima tiene garantías o no en ese nuevo entorno.

Anta esto, Piñero sostuvo: “Pasamos de un paradigma en el que sosteníamos de que todos los chicos debían ser institucionalizados a un criterio que trata de garantizar que el chico siga vinculado a su familia. Sólo excepcionalmente, cuando no queda otra resolvemos que salga de ese círculo”.

“Para esto trabajan los equipos técnicos. No es que se entrega un chico sin antes hacer un seguimiento”, explicó.

Y agregó: “Los psicólogos y trabajadores sociales van al sector y trabajan con los vecinos, en los centros de salud, en las escuelas, con las familias”.

“No podemos hablar de garantía absoluta pero sí un trabajo profesional serio que se realiza de antemano”, indicó.

Y aclaró: “No es que simplemente por el hecho de ser familiar amerita que vaya a ese grupo, sino que hay antes un seguimiento y un informe profesional antes”.

Finalmente y respecto al caso puntual de este menor, indicó que la cocaína en sangre que tenía podría provenir por la lactancia.

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