Fue 3-3 en un partido con trámite y resultado cambiante en Florencio Varela. Fue expulsado el Pity Martínez.

River va por un triunfo que certifique una sensación casi instalada en el país futbolero: que es el mejor equipo del momento y que, armado y con los fundamentos establecidos, es probablemente el gran candidato por estos días. Los de Gallardo arrancaron mal ante Defensa y Justicia, pero emparejaron el encuentro y empataron 3-3 en un partidazo.

Los locales arrancaron mejor y avisaron rápido en el partido. A los cuatro, la pelota le quedó al lateral Hugo Silva por la derecha del ataque y probó con un fuerte derechazo. Batalla se lució al tapar la pelota abajo a la izquierda.

A los seis, lo que era un dominio territorial de Defensa se transformó en una rápida estocada. Maidana bajó a Agustín Bouzat en el área y Diego Abal no dudó: claro penal y amarilla para el defensor. Tomás Pochettino no falló y puso en ventaja a los de Florencio Varela.

River intentó reaccionar, pero sin claridad. Defensa llegaba mejor al área contraria y cuando el desarrollo poco hacía suponer que llegaría el empate, una jugada desafortunada para los locales derivó el 1-1. Pity Martínez centró por izquierda y Mariano Bareiro metió la pelota en su propio arco con un blooper en plena área chica.

Esa jugada sería el comienzo de otro partido. River emparejó el trámite y comenzó a imponerse en los rebotes y segundas jugadas, pero Defensa no resignaba la intensidad y la actitud ofensiva.

A los 26′ Casco metió un centro cuyo despeje de cabeza del defensor le quedó a Driussi de frente al arco. El joven la bajó, le pegó de derecha y la colocó abajo al lado del palo, sitio imposible para Gabriel Arias a pesar de su estirón.

Pero en el contexto de dos equipos que apostaban por atacar y presionar, Defensa llegó al empate al aprovechar una pelota parada y Barboza ganó de cabeza para poner el 2-2. Iban 30 minutos y ya se podía hablar de partidazo.

En la primera etapa a ambos conjuntos les resultó más fácil llegar al área contraria que contener el ataque de su rival. Así, repartieron emociones y tuvieron su chance para pasar al frente. A los 32′ Batalla le ahogó el grito a Kaprof para los locales, al taparle un cabezazo de muy cerca. Dos minutos después Defensa logró despejar un centro rasante que llevaba peligro a su arco.

La segunda etapa comenzó más apagada que los primeros cuarenta y cinco minutos, tanto así que la primera aproximación fue a los diez, cuando Barboza improvisó una pirueta en un centro y su remate se fue lejos.

Pero cuando el encuentro parecía chato y más disputado en el medio campo que la primera mitad, en dos minutos River contó con situaciones inmejorables para pasar adelante. A los 14′ Alario recibió muy solo por derecha, esquivó al arquero, trabó con Barboza y cuando sólo se interponía Bareiro frente al arco, el defensor se redimió de su gol en contra y tapó de manera increíble. Un minuto después, Arias le tapó un remate a Driussi desde muy cerca.

Los visitantes se acercaban peligrosamente en ese tramo y lo que había sido un aviso minutos antes se transformó en un duro golpe para los locales. A los 18′ Driussi arrancó por izquierda, cedió para Andrade, que peleó con Barboza de espaldas. La pelota quedó sin dueño y Driussi que venía en carrera madrugó a todos: la punteó ante la falta de reacción y le dio la victoria parcial al Millonario.

La reacción de los locales no se hizo esperar y los de Ariel Holan metieron a la visita en su área a base de centros y de ganar los rebotes. Los locales avisaron a los 34′ cuando Batalla tapó el empate tras un disparo desde afuera del área. Pero el gol estaba al caer con todo River metido atrás por méritos del local.

El empate llegó a los 36′. Elías Gómez hizo una gran jugada en la que dejó atrás a Mina y Moreira, tocó para Andrés Ríos.
Fuente y foto: La Nación

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