Dos personas fueron detenidas sospechadas de ser responsables de arrojar desde la tribuna de Belgrano, en el estadio mundialista “Mario Alberto Kempes”, a Emanuel Balbo durante el clásico con Talleres de Córdoba, hecho por el cual la víctima permanece en muy grave estado.

La detención fue confirmada por el director de Seguridad de la capital cordobesa, comisario Jorge Gómez, quien aseguró que los apresados son padre e hijo, de apellido Oliva.

Asimismo el funcionario policial precisó que aún se busca a otros dos atacantes, entre ellos Oscar “Sapo” Gómez, a quien Balbo habría reconocido como uno de los dos asesinos de su hermano menor, en un hecho ocurrió en noviembre de 2012 y que también ya fueron identificados por la fiscal de la causa Liliana Sánchez.

La funcionaria judicial confirmó que la causa está caratulada como “tentativa de homicidio” y que se habían ordenado detenciones y que los procedimientos en la búsqueda de los dos prófugos, continuarán hoy lunes.

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¿DESCUBRIÓ AL ASESINO DE SU HERMANO?

Las primeras versiones indicaban que uno de los salvajes que participaron de la dramática escena había visto un tatuaje de Talleres en uno de los brazos de Balbo y que, por eso, había decidido obligarlo a caer por los más de tres metros de altura de la tribuna. Vaya bestias si así hubiese sido.

Con el correr de las horas, sin embargo, trascendió que había sido Balbo el que vio algo que no debía: el asesino de su hermano. Todo surgió a partir de la denuncia que hizo la familia del hincha arrojado al vacío, quienes reconstruyeron lo ocurrido gracias al testimonio de un amigo con el que había ido a la cancha.

Según este relato, Balbo descubrió entre los hinchas a una persona de apodo Sapo, quien en noviembre de 2012 había participado de un hecho que terminó con la vida de Enrique Díaz, de 15 años, y de Agustín Didi Balbo, de 14, en el barrio Ciudad Ampliación Ferreyra. Los chicos transitaban en una moto y fueron violentamente arrollados por un auto que, al parecer, disputaba una picada con otro.