La misión del Fondo, que finalizó su labor, puso de relieve que la Argentina puso en marcha “una transición ambiciosa y muy necesaria hacia un marco mejor de política económica”.

La primera misión el FMI que revisó las cuentas argentinas en los últimos 10 años, en el marco del Artículo IV del organismo multilateral, finalizó su tarea con elogios hacia el gobierno de Mauricio Macri por el cambio de modelo económico y las medidas adoptadas, aunque también emitió advertencias sobre el gasto público, y acerca del impacto que la medidas “necesarias” aplicadas hasta el momento tuvieron en el crecimiento económico argentino.

Antes de regresar a Washington y a través de un comunicado, el encargado del equipo de técnicos del FMI que visitó el país, el italiano Roberto Cardarelli concluyó que “corresponde felicitar al gobierno por su claro compromiso para bajar la inflación a niveles de un dígito y reducir el déficit fiscal” y que “la velocidad de estas medidas, así como la composición del cambio de la situación fiscal deberán tener en cuenta el impacto en el crecimiento, el empleo y los segmentos más vulnerables de la población argentina”, dijo destacando la decisión de levantar el cepo cambiario, aumentar las tarifas de servicios públicos, acordar con los holdouts y la lucha contra la inflación, entre otras medidas.

Al mismo tiempo, el Fondo sostuvo que “la corrección de los graves desequilibrios y distorsiones, si bien es necesaria para sentar las bases de un sólido crecimiento, inevitablemente produjo un impacto adverso en el corto plazo sobre la economía argentina”.

Y agregó: “en este contexto, el diálogo durante esta consulta del Artículo IV se centró en las medidas de las autoridades destinadas a restablecer un crecimiento sostenido y equitativo, impulsar la creación de empleos y proteger a los segmentos más vulnerables de la sociedad”.

La delegación del FMI visitó el país por espacio de 10 días -entre el 19 y el 29 de septiembre- para llevar a cabo la primera consulta del Artículo IV desde el año 2006, cuando dejó de realizarse por decisión del ex presidente Néstor Kirchner, luego de que el país saldara la totalidad de la deuda que tenía con el organismo multilateral.

Durante su estadía, la misión se reunió con los principales funcionarios del gobierno nacional, así como con representantes del sector privado y académico.

En ese marco, la delegación encabezada por Cardarelli consultó a las autoridades de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) por el impacto del sinceramiento tarifario en el desarrollo de los negocios de las pymes en el país, según informó la entidad privada.

“¿Cómo afecta el ajuste de las tarifas de las pymes? ¿Cómo son las pymes afectadas por los precios del combustible doméstico?” preguntó Cardarelli, quien estuvo acompañado por otros funcionarios del FMI, como Héctor Torres, Mariano Ortiz, Lusine Lusinyan, Jorge Canales, Diva Singh, Alex Pienkowski, Paolo Dudine, Luis Jacome y Chanda Delong.

Desde la Came explicaron que el “ajuste de tarifas era un tema de agenda relativamente impostergable” y remarcaron que la “intensidad” y la “velocidad” de la eliminación de subsidios, sumado a otros factores, generó las condiciones para el reclamo salarial que es “más del 40% del costo productivo en la Argentina”.

Para el productor o proveedor de bienes y servicios “la situación se agravó por la incidencia, en muchos establecimientos pymes, del costo energético dentro de su estructura de costos; lo cual provocó que aún aumentos “relativamente menores” pusieran en riesgo la sustentabilidad del negocio”.

Por último, Cardarelli agradeció a las autoridades “la franqueza y la apertura del diálogo” y precisó que el Directorio Ejecutivo del FMI analizará los resultados de la misión a fines de noviembre próximo.

Precisamente, también en noviembre, se prevé que el directorio considere si levanta la “moción de censura” que pesa sobre la Argentina desde el 2013, por las estadísticas argentinas, según indicó esta mañana a Télam, el economista principal del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, tras brindar una conferencia sobre la región organizada por la fundación FIEL.

La misión del Fondo -que estuvo en la Argentina cuando el INDEC anunció los nuevos datos de pobreza ayer, de 32,2%- destacó en el comunicado que “se está reconstruyendo la agencia estadística nacional, permitiendo la generación de datos fidedignos y de mejor calidad sobre la inflación, el comercio internacional, el mercado laboral y el producto”.

En tanto que Werner, esta mañana, instó a tener en cuenta los efectos negativos que las “correcciones” provocan en la economía real y sobre la necesidad de generar eficiencia en el gasto público.

“Lo que vemos es que es importante que estos procesos de corrección, tanto en la reducción de la inflación en la región, así como en su conjunto en el plano fiscal, se vayan llevando a cabo teniendo en cuenta sus impactos en la economía real”, expresó.

No obstante, alertó sobre la necesidad de “ser cuidadosos en la gradualidad necesaria para que estos procesos de baja de inflación se den de la mano de una reactivación económica importante”, dijo, en un contexto donde la Argentina marcó en el último trimestre una recesión de más de 2%.

El economista consideró que los “países de la región tardan entre 4 ó 10 años en alcanzar niveles de inflación de un dígito”, si bien no descartó que la Argentina alcance la meta de llegar a un nivel de inflación de menos de dos dígitos al final del primer mandato de Mauricio Macri.

Werner ejemplificó con el caso de México para referirse a la Argentina.

“En México, país que conozco de manera más profunda, claramente hubo una reducción importante de la inflación que vino de la mano del desarrollo de mercados financieros que le abrieron la puerta a una variable de la competitividad de economía nacional, que es mercado de financiamiento a plazos más largos”.

En cuanto a la esperada inversión, consideró que “llevará unos 4 ó 5 años” en ver un rebote de la misma.

Y concluyó que “lo más importante es que los gastos sean eficientes y, en toda la región, hay un espacio importante para la eficiencia, es decir, con los mismos recursos lograr efectos en bienestar social, con más camas en hospitales y tratamientos médicos, o una mejor educación, en una estrategia integral de finanzas públicas de manera sostenible”.(Agencia Télam)