En apenas segundos, Daniel Eisenman logra detener el llanto de su hija.

Los poderes de la meditación llegan a extremos jamás imaginados. Gracias a un “Ohmmmm” un hombre consiguió en segundos lo que millones de madres y libros de pediatría buscan con ansias: calmar a un bebé que llora.

Daniel Eisenman es un difusor de la vida saludable y la meditación. Vive rodeado de lagos y montañas en San Diego, Estados Unidos, desde donde comparte consejos a través de las redes sociales.

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