El ex presidente Fernando de la Rúa, quien debió renunciar a su cargo en diciembre de 2001 cuando la Argentina se hallaba inmersa en una profunda crisis económica y social, “no existe parangón” entre aquel episodio y la situación actual de Brasil, atravesada por un escándalo de corrupción que alcanza al mandatario Michel Temer.

En diálogo con Télam Radio el ex jefe del Estado mostró su optimismo respecto de la situación que vive el país vecino, al considerar que “el presidente negó los cargos” mientras “el tribunal supremo está actuando” en condiciones normales.

El dirigente radical admitió que en su caso no quería renunciar y las circunstancias políticas lo obligaron, pero aclaró que aquel episodio no puede trasladarse a la realidad brasileña, con cuya dirigencia -dijo- mantiene algún tipo de contacto, pero no demasiado profundo.