El director de Aduana que había sido acusado por corrupción habló luego de su regreso al puesto: “No vuelvo caliente, sino modesto y con lecciones aprendidas”, aseguró. Y contó cómo vivió junto a su familia “la peor situación” de su vida [youtube https://www.youtube.com/watch?v=BSvoTE01dHw&w=560&h=315]
Juan José Gómez Centurión hizo un balance al finalizar el día, tras su regreso en funciones como director de Aduana. El funcionario había sido desplazado de su cargo por orden del presidente Mauricio Macri tras una denuncia por presunta corrupción. Centurión relató cómo vivió el minuto a minuto desde que se enteró de su retiro forzoso: “Fue la peor situación de mi vida”, aseguró emocionado. En su nueva etapa, indicó que se apoyará “en la gente muy buena que se ha sumado dentro de la Aduana”.

Gómez Centurión insistió con que la denuncia en su contra “fue claramente un montaje, una operación típicamente armada”. A propósito, dejó dudas sobre si los responsables tienen cargos actualmente o no: “Nunca sabés si son servicios (de inteligencia) de gente retirada o que están trabajando. Me aseguraron que no fue una interna de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), pero no sé si hay personal que haga horas extras a la tarde”.

El director de Aduana contó que constantemente le advertían sobre su objetivo de “enfrentar intereses fuertísimos”, tal como los definió: “Una vez por semana alguien siempre me decía que mi proyecto en la Aduana es el que quería hacer el brigadier (Rodolfo) Echegoyen” – el ex director general de Aduana que apareció “suicidado”.

En ese sentido, Gómez Centurión fue contundente al reconocer los peligros de su cargo: “En la Aduana podría haber muerto o me podrían haber operado. Pero yo no soy una víctima, sabía que estaba enfrentando intereses fuertísimos de hace mucho tiempo”.

Luego, en una entrevista con Alejandro Fantino, el funcionario relató, visiblemente emocionado, cómo vivió el día en el que se enteró que iba a ser suspendido de su cargo: “Nos juntamos con mi familia cuando supe de mi desplazamiento y ahí viví la peor situación de mi vida. Estaba abajo del tren”. A propósito, contó que sus amigos le “recomendaban que me vaya a un campo y corte los teléfonos”, pero decidió continuar expuesto: “Nunca me escondí en mi vida”, afirmó. Sobre aquel día también contó que “por la noche logré hablar con Mauricio Macri y se dio cuenta de que estaba un poco caliente. Estaba dolido”.

Finalmente, en cuanto a su labor de acá en adelante, indicó: “No vuelvo caliente a la Aduana. Vuelvo muy modesto, con lecciones aprendidas”. Y destacó que está rodeado de “gente muy buena con vocación de servicio”, por lo que su “desafío estará en las personas de la Aduana, que tienen todo como para poder transformarla como institución”.(Infobae)

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