Será en el último tramo del horario de atención al público. Harán asambleas en las sucursales. Reclaman la reapertura de las paritarias y la eliminación de Ganancias sobre los salarios.

El secretario general de la Asociación Bancaria (AB), Sergio Palazzo, ratificó las “asambleas espontáneas con cese de tareas” para miércoles y jueves durante las tres últimas horas de atención al público en todas las entidades financieras públicas y privadas del país, en demanda de “la inmediata reapertura de las negociaciones paritarias”, y adelantó que de no haber respuestas satisfactorias en el breve plazo, la organización sindical convocará este mes a “un paro nacional de actividades”.

Lo confirmaron el jefe del gremio -también titular de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT)- y el secretario nacional de Prensa, Eduardo Berrozpe, quien informó además que estas protestas serán “la continuidad de la modalidad de lucha implementada durante dos días la semana anterior” por varias reivindicaciones.

Los bancarios habían protestado el miércoles y jueves de la semana pasada a nivel nacional con “asambleas sorpresivas y cese de tareas”.

El Secretariado General Nacional ratificó el estado de “movilización” de los trabajadores y señaló que el impuesto a las Ganancias debe ser abonado por “los banqueros, es decir, por quienes más ganan”.

Los sindicalistas exigieron nuevamente “el cese de cualquier despido laboral sin causa justa y la declaración de la emergencia ocupacional y social; la reapertura de las paritarias; la derogación de ganancias y una reforma tributaria para que los sectores empresarios y especulativos que más ganan, más paguen”.

“Es imprescindible que se suspendan las disposiciones desregulatorias del Banco Central (BCRA) y las acciones de desbancarización-uberización de la actividad financiera hasta que el Congreso Nacional analice una reforma financiera”, subrayaron esta tarde los dirigentes.

También reivindicaron de forma plena “la defensa del trabajo y la producción nacionales por compromiso y solidaridad con los trabajadores con o sin empleo registrado y porque la recesión, la apertura de las importaciones y el libremercadismo comercial digital afecta a empresas locales y, su quebranto, comprometerá el sistema bancario como en los años ’90”. (Clarín)
(Foto: Archivo- La Nueva)