A la espera de una respuesta del Gobierno por mejoras salariales para fin de año, la CGT ingresó en una etapa de incertidumbre, internas abiertas y esperanza. Diversos dirigentes cegetistas se expresan en las últimas horas a favor y en contra de cerrar un acuerdo con la administración de Mauricio Macri, mientras que otros prefieren agitar el paro nacional sin importar la calidad y cantidad de los beneficios que recibirán los trabajadores.

En el marco de la negociación por un bono de fin de año que recomponga el poder adquisitivo del salario -erosionado en lo que va del año producto de la devaluación, la suba de precios y acuerdos en paritarias por debajo de la inflación- gremios del transporte se suman a un posible paro nacional y esperan la definición de la central obrera.

Omar Viviani, titular del Sindicato de Peones de Taxis, sostuvo que: “es necesaria una reunión urgente del Consejo del Salario para plantear alternativas para que los trabajadores puedan sumar poder adquisitivo al salario”.
“Nosotros vamos a acatar lo que diga la Confederación General del Trabajo”, aseguró en relación con la posibilidad de adherir al paro nacional.
En ese sentido, remarcó que “se ha perdido entre un 10% y un 14% del poder adquisitivo del salario producto de la devaluación y la inflación” pero advirtió que “para algunas actividades es difícil poder cerrar un bono”.
“Yo esperaría a la definición del Gobierno nacional”, concluyó Viviani respecto de la posibilidad de ir al paro. Por su parte, jefe del sindicato de empleados de peajes y miembro del Consejo Directivo de la CGT, Facundo Moyano, afirmó que “todo lo que se pueda conseguir” en el diálogo con el Gobierno “no va a ser suficiente” para “compensar lo que se ha perdido este año”.
El diputado nacional por el Frente Renovador y habló de una situación económica que “es perjudicial para el conjunto de los laburantes” y dijo que se puede “aspirar a negociar un bono pero eso no cambia la situación general, en cuento a las medidas económicas del Gobierno”.
Su hermano, Pablo Moyano, considera que el tiempo del que disponía el Gobierno para hacer una oferta a los gremios ya está agotado, y que llegó el momento de la confrontación en la calle. “La CGT no tuvo huevos para pararle al Gobierno. Si la CGT acepta un bonito o maquillaje, no tiene sentido seguir en un espacio donde no se defienden los intereses de los trabajadores”, aseguró en las últimas horas el secretario adjunto de Camioneros. “Si no hay una definición concreta, no tendría sentido seguir en la CGT. Nos quedaremos en el gremio y que siga la CGT con sus reclamos”, amenazó.

Fuente: Minuto Uno