Una denuncia por violencia de género que se realizó este domingo en el Hospital Carrillo de Mendoza tuvo un final aterrador cuando personal policial detuvo al sospechoso y comprobó que había ingerido una hoja de afeitar para provocarse una lesión. Debido a esto, el sujeto no quedó detenido en la celda de una comisaría, sino en una cama de un hospital.

La historia tuvo su inicio cuando una pareja, que cuidaba de su pequeña hija internada en el citado nosocomio de Las Heras, comenzó a discutir a las 4 de este domingo. Al parecer, el hombre, identificado como Fernando Torres según las fuentes consultadas por este diario, golpeó a la mujer y le causó algunas lesiones en el rostro.

El personal policial del lugar fue advertido de la situación y se dirigió hasta la habitación donde se encontraba alojada la pequeña. Sin embargo, Torres se dio a la fuga y logró escapar de los uniformados. Saltó un cerco perimetral y no lo vieron más.

Las horas pasaron, y a las 15, Torres se hizo presente en el hospital público. Le pidió perdón a la pareja pero ella no las aceptó. De acuerdo con fuentes policiales, el hombre le dijo que no lo tratara mal porque se había tragado una hoja de afeitar y podía morir.

Torres les dijo a los policías que tenía una hoja de afeitar en la garganta y que estaba en riesgo su vida. En un principio también creyeron que fabulaba, pero lo derivaron al Hospital Lagomaggiore para descartar cualquier tipo de duda.

Finalmente, se confirmó que tenía el elemento metálico atravesado en ese sector del cuello, por lo que quedó internado para que los médicos se las rebuscaran para sacársela de allí con alguna técnica quirúrgica. (Diario El Sol)