La Selección Argentina debutó con una dura derrota en el Mundial Sub 20, que se disputa en Corea del Sur. Cayó por 3 a 0 frente a Inglaterra en el partido que abrió el Grupo A, que también integran el local y Guinea. El equipo conducido por Claudio Úbeda terminó con diez por la expulsión de Lautaro Martínez.

A la Selección no le salió nada bien en el comienzo de la Copa del Mundo. Hizo el gasto y fue protagonista durante la mayor parte del encuentro, pero sufrió la contundencia de Inglaterra, que se agrupó con orden y salió de contra cada vez que se lo propuso.

En la primera parte, Argentina tuvo entusiasmo, movilidad y determinación para buscar la victoria. Acorraló a Inglaterra y lo tuvo contra las cuerdas, pero le faltó puntería en los últimos metros. A los 14, Ponce ingresó por la derecha y dudó entre patear al arco o habilitar a Torres. No fue una ni otra y el defensor Kenny salvó en el área chica, cuando el dominio era absolutamente celeste y blanco.

En el mejor momento de Argentina, Colombatto se anticipó a todos y metió un cabezazo que pegó en el travesaño. La Selección merecía la ventaja, pero no concretaba. Algo que sí hizo Inglaterra la primera vez que cruzó la mitad de la cancha. A los 38, Lewin metió un cabezazo que superó la estirada de Petroli. Totalmente injusto.
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El comienzo del complemento fue un monólogo de la Selección, que presionó en el campo rival y puso en apuros a Inglaterra. A los 2, Senesi, desde el punto penal, cabeceó afuera. Dos minutos después, Ponce se escapó por la derecha y remató desviado, y enseguida, Palacios probó y su tiro perdió cerca del palo. Había olor a empate.

Pero se repitió la película del primer tiempo. Inglaterra, con un contra de manual, estiró la ventaja. A los 7, Armstrong definió al primer palo ante la floja resistencia del arquero Petroli. Contundencia pura.

La Selección sintió el golpe y Úbeda recurrió a un doble cambio para sacudir al equipo. Entraron Lautaro Martínez y Conechny para darle más fuerza al ataque, pero a los delanteros les costó engancharse. Mientras tanto, Inglaterra se animó un poco más y entonces el encuentro se hizo de ida y vuelta.

En la recta final, Argentina, desesperada y nerviosa, fue por el descuento. Con más ganas que fútbol. Hasta que llegó la expulsión de Lautaro Martínez, la primera en la historia por videoref y la ilusión del conjunto nacional se hizo añicos. La Selección pudo llegar al gol en un par de ocasiones, pero la suerte ya estaba sellada. No era su tarde.

Cuando el partido se iba, Inglaterra desnudó una vez más a la defensa argentina. Atacó a fondo y hubo un penal que Solanke cambió por gol, con un tiro esquinado. No hubo tiempo para más. Argentina, que tuvo más tiempo la pelota, se fue con las manos vacías y un mar de dudas.

Ahora, habrá que recuperar a los chicos en lo anímico. El martes toca Corea del Sur y la Selección deberá confirmar todo lo bueno que mostró en largos pasajes del debut.

Fuente: Clarín