El número de muertos por el incendio forestal desatado el sábado en el centro de Portugal ascendió a 62, informaron hoy autoridades locales que además reportaron al menos 57 heridos y expresaron “preocupación” por fuertes vientos “que podrían dificultar las tareas para apagar los cuatro focos que siguen activos”.

El balance de víctimas mortales anunciado por el secretario de Estado de Interior, Jorge Gomes, es sensiblemente superior a los 19 muertos comunicados inicialmente el sábado. Gomes dijo que la mayoría de las víctimas eran ocupantes de vehículos que estaban en la carretera y quedaron atrapados en el incendio.

Otras 59 personas resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales, entre ellas cinco en estado grave.

El fuego que comenzó el sábado alcanzó la zona montañosa de Pedrogao Grande, a 200 kilómetros al sureste de Lisboa, en medio de una intensa ola de calor y tormentas secas. La policía dijo que la causa fue probablemente el impacto de un rayo en un árbol.

Cientos de bomberos seguían combatiendo las llamas el domingo por la mañana. Varias autopistas locales fueron cerradas por motivos de seguridad.

“La nube de humo es muy baja, lo que no permite que helicópteros y aviones de bomberos trabajen eficazmente (…) pero estamos haciendo todo lo posible e imposible para apagar este incendio”, dijo Gomes, añadiendo que en este momento no hay pueblos en situación de riesgo.

“La situación es desafortunadamente atípica”, apuntó. “No se pudo hacer más de lo que se hizo”.

Imágenes de televisión mostraron a cientos de residentes locales siendo tratados de intoxicación por humo en tiendas de campaña instaladas por los servicios de emergencia en la zona. Muchas personas que perdieron sus casas fueron trasladadas a refugios temporales.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.