El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reanudará mañana la difusión de los datos de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total, que sirven para fijar las líneas de indigencia y pobreza, tras un período de tres años en los que no hubo información porque se dejaron de confeccionar estos indicadores.
En la última oportunidad en la que dio datos de este indicador, a mediados del 2013, solo el 4,7% de los argentinos era pobre, y entre ellos, el 1,4% era indigente.
Desde el sector privado, los últimos datos aportados por el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), a fines del 2015, dieron cuenta que la pobreza alcanza al 29% de la población entre los cuales; 5,3% están en la indigencia.
De manera paralela, el 54% con problemas de empleo, entre los cuales, el 9,4% (casi dos millones) se encontraban desocupados, “lejos del 5,4% que decía el Indec”, criticó Agustín Salvia, dirctor del Observatorio, quien aseveró que “la falta de estadísticas oficiales confiables desde 2007 en adelante privó al Estado de la posibilidad de buscar soluciones estratégicas”.
El pasado martes, la Dirección de Estadística de la Ciudad de Buenos Aires informó que una pareja ambos de 35 años, propietarios de una vivienda, y con dos hijos de 6 y 9 años requirió en agosto de $ 12.900 por mes para comprar alimentos, indumentaria, y los bienes y servicios indispensables, como para no caer debajo de la Línea de la Pobreza.