Del pedido original de 20 aeronaves B737-800 Next-Generation se incorporarán sólo nueve de ese modelo, ya que los once restantes serán B737-800Max, el nuevo producto de la firma con sede en Seattle, Estados Unidos.

La operación de los 20 B737-800 NG fue firmada por el entonces titular de Aerolíneas, Mariano Recalde, y según se informó en ese momento la operación suponía una inversión de 1.800 millones de dólares, previéndose el ingreso de los tres primeros aviones entre octubre y noviembre de este año.

El cambio del acuerdo tiene que ver con la mayor eficiencia y el ahorro que propone el nuevo modelo, ya que los 737 MAX incorporan motores de última tecnología y mayor potencia, como también puntas de ala de tecnología avanzada y otras mejoras.

En cuanto al consumo de combustible, el 737 MAX es un 14% más eficiente que el 737 Next-Generation actual, y 20% más que los primeros 737 Next-Generation.

Está previsto que el primer 737 MAX, que voló por primera vez a principios de este año, entre en servicio en 2017.

Desde la empresa indicaron a Télam que “de esta forma se terminó de renegociar un contrato que estaba en default, y por el cual se debían más de 200 millones de dólares a la fecha”. (Agencia Télam)