El Banco Central avanza con su plan de cambiar la denominación y estética del papel moneda. En octubre, proyecta sacar al mercado el anunciado billete de $1000, que tendrá la figura del hornero.

El nuevo animalito busca facilitar las transacciones diarias en un contexto de alta inflación e informalidad estructural de la economía. Los últimos billetes lanzados de 200 y 500 pesos aún son difíciles de conseguir pese a que constituyen el 25% del dinero circulante.

La razón de que el billete de $100 continúe siendo el más utilizado y siga inundando el mercado se debe a que las denominaciones de $200 y $500 se venden a un precio más alto, luego de que el BCRA se retiró del nuevo mercado de compra de billetes.

Y las sucursales bancarias los necesitan para hacer más eficiente el uso del espacio en las abarrotadas tesorerías. (El Cronista)

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