También contratarán dos helicópteros; la licitación es por 36 millones de pesos

A las ocho de la mañana del 29 de abril pasado, Mauricio Macri abordó el avión que lo llevó junto con su comitiva a Tucumán, donde anunció el plan de agua y cloacas del Gobierno. Uno de los más entusiasmados era el secretario de Obras Públicas, Daniel Chaín, principal gestor de la iniciativa. Un comentario del Presidente le puso puntos suspensivos a su algarabía: “Esto no me da ninguna seguridad”, le dijo.

No se refería al millonario proyecto de infraestructura, sino a la aeronave que los transportaba: un equipo de la Fuerza Aérea afectado a la flota presidencial. Macri se ubicó en su asiento y no volvió a hablar del tema. Chaín se quedó pensando.

La breve escena muestra que la preocupación por los traslados presidenciales alcanza hasta al propio Macri. Para poner fin a esa incertidumbre, el Gobierno alquilará una numerosa flota privada. La Secretaría General de la Presidencia, que maneja Fernando De Andreis, lanzó en agosto una licitación para contratar el servicio de transporte aéreo doméstico e internacional de Macri y de su comitiva durante 12 meses, con opción a extender ese requerimiento por otro período idéntico o menor.

El requerimiento es amplio. Les exige a las empresas que tengan naves disponibles para cubrir en el período de un año una distancia de 204.000 kilómetros en aviones (el equivalente a más de 18 viajes a Roma, por ejemplo) y 150 horas de vuelo en helicóptero.

También es muy preciso. La Secretaría General les pidió a las compañías interesadas que coticen el alquiler de cuatro jets, cuatro aviones turbohélices y dos helicópteros. En el caso de los primeros, con asientos VIP tanto para vuelos nacionales como internacionales. Además, deberán agregar un presupuesto para el pernocte nacional e internacional.

El Gobierno estima que los traslados presidenciales por el lapso de un año demandarán un presupuesto de 36.393.811 pesos, es decir, unos 2,41 millones de dólares.

SIEMPRE EN DÓLARES
La cotización debe ser en dólares, pero los pagos se harán en pesos tomando en cuenta la cotización del dólar vendedor del Banco Nación al día anterior.

Fuentes privadas de trato habitual con la Casa Rosada explican la búsqueda de proveedores privados por el desgaste que tuvieron durante la gestión kirchnerista las aeronaves afectadas al traslado de los primeros mandatarios y otros usos. En cuanto a la flota presidencial, la reparación del emblemático Tango 01, que se compró durante la administración de Carlos Menem, requiere un desembolso de unos 20 millones de dólares, un número que la actual gestión no está dispuesta a utilizar a tales efectos. Se rematará entonces a fines de año junto con el Tango 04, que fue adquirido por la ex presidenta Cristina Kirchner.

Mientras tanto, el Tango 02, que tuvo problemas en un vuelo reciente que Macri emprendió desde Córdoba hasta Buenos Aires, también quedó desafectado, al igual que tres helicópteros Sikorsky. El estado precario de los aviones de la Fuerza Aérea destinados a los traslados del Presidente también relegó esa opción.
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A pedido de Presidencia de la Nación, las aeronaves que trasladen a Macri no podrán tener una antigüedad superior a los 20 años. Además, los jets tendrán que alcanzar una velocidad mínima de 800 kilómetros por hora y de 400 kilómetros para los turbohélice.

Los helicópteros, en tanto, tendrán que andar a un mínimo de 190 o 240 kilómetros por hora, según cada caso.

Las empresas, además, dice el texto de la licitación, deberán presentar planes de contingencia “en caso de situaciones que puedan causar demora o interrupción en la prestación del servicio”, aceptar los controles previos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Casa Militar o la Dirección General de Logística y estar preparadas para tomar un pedido presidencial con una antelación mínima de tres horas previas a la salida del vuelo.

En todos los casos se utilizará la modalidad de orden de compra abierta, por lo que los servicios se podrán utilizar pagando el precio cotizado, pero sin la necesidad de emplearlos en su totalidad.

Fuentes del mercado aeronáutico explicaron a LA NACION que la cifra, si bien se calcula en millones, está dentro de lo previsto para los servicios que requiere para el próximo año la Casa Rosada. Y pusieron como ejemplo el mayor gasto de Cristina Kirchner, que en ocasiones usaba más de dos vuelos por fin de semana para trasladarse desde Buenos Aires hasta El Calafate ella misma, a su entorno y a los diarios del fin de semana.

CANDIDATOS
Hasta ahora, la única oferente es la empresa Únicos Air, de Diego Martín Colunga Campo y David Rubén Yacobiti, que ya le prestó servicios a Pro antes de que Macri ganara las elecciones y es proveedor del gobierno porteño.

En forma paralela, el Gobierno continúa en la búsqueda de un avión de largo alcance con aproximadamente 15 asientos. Según los números que maneja la Casa Rosada, una nave de este tipo costaría unos 40 millones de dólares.

A pesar de que la decisión está tomada, una fuente de contacto directo con el Presidente sostuvo que no se trata de una operación sencilla, por lo que podría demorar un tiempo que no se acopla a las necesidades de la agenda presidencial.
Fuente y foto: La Nación